Comiendo carne

Vamos a ponerle un poco de sentido común a la alarma social del cancer que se ha generado por las declaraciones de la IARD, colaboradora de la OMS. Estamos comiendo carne a desde hace años y no ha pasado nada.

Hace 2 días justo, en este artículo, dijimos lo siguiente:

   La “Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer”, organismo avalado por la OMS, hace pocos días ha publicada una monografía en la que evalúan el consumo de carne roja y carne procesada. En esta, declara, literalmente, sobre la carne roja lo siguiente:
   “clasificó el consumo de carne roja como probablemente carcinógeno para los humanos (Grupo 2A), basado en evidencia limitada de que el consumo de carne roja causa cáncer en los humanos y fuerte evidencia mecanicista apoyando un efecto carcinógeno. Esta asociación se observó principalmente con el cáncer colorrectal, pero también se han visto asociaciones con el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata”

 

  Y sobre la carne procesada:

   “La carne procesada se clasificó como carcinógena para los humanos (Grupo1), basada en evidencia suficiente en humanos de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal”

   Declaración completa aquí: declaraciones de la IARC

Leyendo esto, HA CUNDIDO el pánico. Vamos a dar nuestra opinión: no creemos que la carne procesada sea carcerígena, o al menos no en sentido literal. Queremos haceros entender que existen muchos tipos de procesos y, a nuestro parecer, son estos los que marcan la carcinógenisidad de un alimento.
Vamos ha hablar con términos 100% coloquiales para explicar mejor este concepto.
Si estas comiendo carne de una vaca que solo come hierba, al final estas comiendo carne de hierba, si te comes una vaca que solo come hierba pero la hierba es tratada para que el proceso salga más barato, te estas comiendo carne de hierba tratada, y si te comes una vaca que come hierba tratada y además es medicada (la vaca), estas comiendo carne medicada de hierba tratada, ¿se entiende lo que queremos decir?

Toda la carne que salga de esas vacas son carnes procesadas, en mayor o menor grado, pero hay que entender que no todas son igual de perjudiciales.
Dándole una vuelta más a las declaraciones de la OMS y nuestro artículo, más que no comer carne procesada que llevamos comiéndola toda la vida, debemos de pensar en qué medida está procesada esa carne.

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