¿Cuándo un alimento es de buena calidad?

Hoy queremos presentaros dos artículos simultáneos y complementarios: “Etiquetas para alimentos” y “¿ Cuando un alimento es de buena calidad ?”. Entre ambos queremos explicaros todo lo básico sobre legislación y etiquetado que debe cumplir un alimentos, siempre de manera fácil de entender.

Saber cuando un alimento es de buena calidad es muy complicado. Queremos daros ciertas nociones de lo que es la calidad para que podáis tener una opinión propia más fundamentada.

Cuando un alimento es de buena calidad

La calidad es algo muy relativo. Debes juzgarla tu mismo.

¿Cuando un alimento es de buena calidad?

En este artículo queremos centrarnos en todas esas declaraciones de calidad que tienen las etiquetas. Vamos a empezar por definir el concepto de calidad. La calidad puede ser algo muy variable. Un alimento puede ser excelente en aroma, sabor, contenido nutricional… De todas estas formas de excelencia y muchas más no mencionadas, aparecen muchos tipos de calidad:

  • La calidad nutritiva y toxicológica están muy unidas y marcan el valor nutritivo de un alimento.
  • Calidad tecnológica. Determina cuando de bueno es un alimento para un proceso. Es algo mucho más valorado en la industria, pero también llevado en ocasiones a nuestras casas.
  • De nuevo otros dos tipos de calidades muy unidas. La calidad comercial y la legislativa. Este tipo de calidad legislativa enmarca la calidad comercial, limita donde está se puede mover. La calidad comercial se refiere además al tamaño, color, uniformidad… y este tipo de parámetros físicos de un producto. Que todos los tomates, por ejemplo, sean iguales los hace más atractivos.
  • Calidad biológica. Este tipo de calidad es un poco más difícil de definir. Se refiere a que el alimento es más completo y equilibrado. Con un ejemplo a lo mejor se enciende, un bollo, aunque puede tener un valor nutritivo X tiene una calidad biológica mala.
  • Calidad ética. Se refiere a que el entorno del producto sea éticamente correcto en todas sus fases. Que los agricultores de un producto sean explotados, hace que un producto no tenga calidad ética.

Ahora que ya conoces todos los tipos de calidad que se valoran, puedes entender que sea difícil decir que un alimento sea de calidad. Un alimento puede tener un tipo de calidad excelente pero ser pésimo en otro tipo. Al final, se buscan alimentos de calidad máxima en todos los aspectos.

Otras formas de calidad reconocidas: DO, IGP y ETG.

Cuando en el artículo pasado, os enseñamos todo lo referente a las etiquetas, se quedó a medias un apartado. Uno de los apartados obligatorios de una etiqueta es:

“Dentro de la UE Lugar de Origen o de procedencia cuando su omisión pueda inducir a error.”

Estas denominaciones de calidad se crearon por este apartado. Yo puedo fabricar vino en la misma tierra donde se fabrica otro muy famoso y aprovecharme. Si digo que mi vino es de esa tierra se venderá más. A día de hoy los vinos y otros alimentos de calidad tienen estas denominaciones para marcar que de verdad tienen la calidad que reporta esa fama. De esta manera se asegura a los empresarios que cuidan la calidad que otros no se beneficien de ella.

Estas tres denominaciones de calidad están ligadas a la geografía en mayor o menor grado. Son estándares que garantizan que cuando compras un producto con esa denominación, compras algo específico. Estas tres formas de calidad son: la denominación de origen (DO), la indicación geográfica protegida (IGP) y la especialidad tradicional garantizada (ETG).

DO o denominación de origen.

Cita de wikipedia:

Es un tipo de indicación geográfica aplicada a un producto agrícola o alimenticio cuya calidad o características se deben fundamental y exclusivamente al medio geográfico en el que se produce, transforma y elabora. Distingue los productos creados en una zona determinada, contra productores de otras zonas que quisieran aprovechar el buen nombre que han creado los originales, en un largo tiempo de fabricación o cultivo.

Los productores que se acogen a la denominación de origen, se comprometen a mantener la calidad lo más alta posible y a mantener también ciertos usos tradicionales en la producción, como por ejemplo, en el caso del vino, en ciertas zonas se exige utilizar la uva tradicional de la zona. Asimismo, suele existir un organismo público regulador de la denominación de origen, que autoriza exhibir el distintivo a los productores de la zona que cumplen las reglas.

En resumen. Cuando compras un producto con DO, compras un producto en el que todo, en todas sus fases, está centrado en una zona geográfica. En el caso del vino, la uva, la fabricación, el procesa y envasado es de la misma región.

IGP o indicación geográfica protegida.

Es un grado de calidad menor que la DO. Un producto con IGP es un producto que al menos una de sus fases no se ha realizado en la región reconocida.

Si seguimos el ejemplo del vino, un vino con IGP puede ser producido en León pero envasado en Valladolid.

ETG o especialidad tradicional garantizada.

 

De nuevo otra vez tiene un grado menos de calidad que el IGP. Aunque el concepto es algo diferente.
A un alimento se le concede el ETG cuando posee características diferentes de productos similares de la zona. Cuando un vino se diferencia de otros vinos de la zona por ciertas características.

 

Cuando un alimento es de buena calidad

Marcas de las diferentes de dominaciones de calidad de los productos.

En conclusión.

Además de estas, hay muchas marcas de calidad. Ahora mismo se me ocurren por ejemplo las marcas de calidad de las legumbres.
Como siempre recomendamos debes leer la etiqueta e informarte de que es lo que estás leyendo. Ahora sabes exactamente lo que significan estas 3 diferentes denominaciones de calidad. Cuando vayas a comprar ya estás más preparado para que no te engañen.
Junto al artículo “Etiquetas para alimentos” ya tienes una buena cantidad de conocimientos para valorar tu mismo lo que consumes.

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